21 de julio de 2026

Cuál es el food cost porcentual ideal (y por qué no es un solo número)

¿Qué porcentaje de food cost es sano? Los rangos por tipo de local, las señales de alarma y cómo interpretar tu food cost medio con ejemplos concretos.

"¿Pero cuál es el food cost correcto?" es seguramente la pregunta que todo hostelero se hace tarde o temprano. La respuesta corta es: depende. La respuesta útil es que existe un rango sano — orientativamente entre el 28% y el 35% sobre la comida — pero ese número cambia bastante según el tipo de local que tengas.

El problema de perseguir "el porcentaje ideal" es que te hace mirar un número abstracto en lugar de tu negocio real. Una coctelería y un mesón con el mismo food cost global pueden tener situaciones completamente distintas. Veamos cómo leer este número sin dejarte engañar.

El rango de referencia (y por qué es solo un punto de partida)

En la restauración con servicio en mesa, un food cost global entre el 28% y el 35% se considera sano. Por debajo de ese umbral sueles estar trabajando muy bien las materias primas; por encima, el margen empieza a apretar y conviene entender por qué.

Pero ojo: ese rango vale como media de todo el local, no plato por plato. Dentro de un food cost global del 32% conviven perfectamente un café al 10% y una lubina al 40%. Es su combinación, ponderada por cuánto vendes de cada uno, lo que produce el número final.

Por eso el rango 28-35% es un punto de partida, no una meta. Te sirve para saber si estás en el terreno de juego correcto; luego el trabajo de verdad es conocer tu número y sus componentes.

Cómo cambia por categoría

El food cost "sano" no es igual para todos. Cambia según lo que vendas:

  • Bebidas y cafetería: food cost bajísimo. Un café a 1,50 € te cuesta en grano 15-20 céntimos: hablamos de un food cost en torno al 12-18%. Un cóctel bien hecho rara vez pasa del 20-25%. Aquí suele esconderse el margen más jugoso del local.
  • Tapas y raciones: intermedio. Depende mucho del producto, pero muchas raciones sencillas se quedan cómodamente por debajo del 30%.
  • Arroces y platos de cuchara: generalmente generosos. Arroz, legumbres y verduras cuestan poco frente al precio de venta y aguantan food cost bajos.
  • Carne y pescado: aquí sube. Un pescado fresco o un buen corte de carne puede llevar el food cost al 38-45% o más, y es normal. El margen en euros puede seguir siendo excelente, pero el porcentaje asusta si lo miras solo.

La lección es simple: una carta equilibrada mezcla platos de food cost bajo (que suben la media) y platos de food cost alto (que quizá dan experiencia y ticket). Mirar el porcentaje de una sola categoría fuera de contexto lleva a decisiones equivocadas.

Por qué no existe un número mágico

Imagina dos locales con el mismo food cost global del 33%.

El primero es un mesón que vive de arroces y vinos: márgenes altos en la comida, pero alquiler en el centro y mucho personal en sala. El segundo es una parrilla que trabaja mucho la carne: food cost por plato más alto, pero volúmenes importantes y una sala ágil.

Mismo 33%, dos economías distintas. El número por sí solo no te dice si estás ganando: te lo dice solo si lo lees dentro del contexto de tu local — alquiler, personal, volúmenes, tipo de oferta.

Por eso el objetivo no es acertar un valor sacado de un manual, sino saber cuál es tu rango normal y darte cuenta enseguida cuando te sales de él.

Las señales de alarma

Hay, eso sí, ciertos umbrales que, sea cual sea el tipo de local, merecen una mirada inmediata:

  1. Un plato por encima del 65% de food cost. Aquí el margen es tan fino que basta un desperdicio o una ración generosa para trabajar en pérdidas con ese plato. Hay que repreciarlo o revisarlo ya.
  2. Margen por debajo de cero. Si el coste de los ingredientes supera el precio de venta, cada vez que sirves ese plato pierdes dinero. Pasa más de lo que se cree cuando los proveedores suben y los precios se quedan quietos.
  3. Food cost global que sube mes a mes. Un 30% que se convierte en 33% y luego en 36% en pocos meses es una alarma: subidas no trasladadas a la carta, desperdicio creciente o raciones fuera de control.

Un ejemplo concreto: un plato de pescado vendido a 18 € con food cost subido a 12 € por el encarecimiento del proveedor tiene un food cost del 67%. Te deja 6 € de margen bruto, que entre tiempo de preparación y mermas puede evaporarse fácilmente. Ese plato te está hablando: o subes el precio, o cambias la receta, o sale de la carta.

Cómo leer tu food cost medio

El food cost medio del local se calcula comparando, en un periodo, cuánto has gastado en materias primas y cuánto has ingresado:

Food cost medio % = (compras de materias primas ÷ ingresos por comida) × 100

Si en un mes has gastado 9.000 € en materias primas e ingresado 28.000 € por la comida, tu food cost medio es del 32%. Estás en el rango sano. Pero el número solo no basta: la pregunta siguiente es por qué está en ese nivel. ¿Son las carnes las que lo suben? ¿Es el desperdicio en cocina? ¿Son las bebidas, que deberían bajarlo, las que rinden poco por descontarlas demasiado?

El food cost medio es la fiebre: te dice que algo pasa, no qué. Para saber qué, tienes que bajar al plato individual.

Mantenerlo controlado en el tiempo

El food cost no es una foto, es una película. Los proveedores cambian los precios, las estaciones mueven los costes, la carta evoluciona. Un local sano controla su rango con regularidad y corrige el rumbo antes de que el margen se adelgace — no a final de año, cuando ya es tarde.

Hacerlo a mano, plato por plato, cada vez que llega una factura, es la parte que nadie tiene ganas de hacer. AFLUYO lee tus facturas reales de proveedores, calcula el food cost y el margen de cada plato y actualiza los números cuando los precios cambian — así ves enseguida cuándo un plato se sale de tu rango sano. Pruébalo gratis 7 días, sin tarjeta.